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Mi encuentro con Don Bosco se remonta a mis años como antigua alumna de este colegio Salesiano. Sin duda, se trata de un antes y un después. Esta familia Salesiana que aún conserva a profesores, hoy compañeros míos a los que el tiempo parece no haber pasado por ellos puesto que mantienen el ánimo, la profesionalidad y el afán por superarse día a día, recuerdan mi años de adolescencia. Ellos me enseñaron a conocer a Don Bosco. Este fue mi primer encuentro. Conocí su sueño (que señalaba el porvenir), sus tiempos calamitosos donde el hambre se apoderaba de los pueblos y dejaba morir a los mendigos y los años de hogar con Mamá Margarita , una persona que a su edad temprana, fue capaz de enfrentarse con firmeza y serenidad a los acontecimientos de la vida y siempre empleando frases como “acordaos de que Dios os ve” “qué de cosas bonitas ha hecho Dios por nosotros….” Y recordando que antes de empezar a trabajar, hay que ofrecer el trabajo a Dios.

También recuerdo que me hablaban de la sociedad de la alegría (Don Evaristo y Don Ramón sabían transmitir estos conocimientos de una manera especial)…un grupo de amigos de Don Bosco que al principio acudían a él con fines interesados, pero que finalmente acudían a él porque sí y que Don Bosco los acogió con un reglamento muy sencillo:
– Ninguna acción o conversación que pueda avergonzar a un cristiano.
– Cumplir con los deberes escolares y religiosos.
– Estar siempre alegres….lema que Santo Domingo Savio (su alumno predilecto) lo utilizará para llegar a decir que la Santidad consiste en estar siempre alegres.
Y así fue mi encuentro con Don Bosco. Después de unos cuantos años, puedo decir que he tenido un reencuentro con él y que gracias a todo lo que en aquellos días aprendí de él, hoy puedo decirles a mis alumnos que actuar y dialogar con cariño y amor es mejor que las patadas y los golpes, que valoren la comida o el desayuno que papá o mamá les prepara diariamente y por supuesto que ofrezcamos el trabajo a Dios antes de ponernos manos a la obra; que valoren a sus amigos con sus cualidades y sus defectos, que recen en cualquier momento del día, que la familia es lo más importante y ….que estén siempre alegres.

Espero que esta semilla quede plasmada en ellos para que, algún día, ellos puedan contar su encuentro con Don Bosco.
Por mi parte, sigo conociéndolo y aprendiendo cosas nuevas de él como catequista, aspirante a cooperadora y profesora.

Ana Rienda

José Antonio Pagola ha escrito una serie de libros sobre los cuatro evangelios, os dejo una pequeña introducción de los tres que tengo noticias. Nos hace un llamamiento para ser seguidores de Jesús y no adeptos a una religión. La iglesia de hoy necesita urgentemente discípulos.

Esta obra, que recoge algunos de los muchos comentarios a los textos de los cuatro evangelios publicados por el autor, se titula El camino abierto por Jesús. Está redactada con la finalidad de ayudar a entrar por la senda abierta por Jesús, centrando nuestra fe en el seguimiento a su persona. Libros que nacen de la voluntad de recuperar la Buena Noticia de Jesús para los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

DATOS DEL LIBRO
Nº de páginas: 320 págs.
Editorial: PPC
Lengua: ESPAÑOL
ISBN: 9788428822923
Año edicón: 2010
Plaza de edición: MADRID

El evangelio de Mateo ha sido el más leído y citado desde los primeros siglos. Ha gozado de un prestigio extraordinario y siempre ha ocupado el primer lugar en todas las listas de evangelistas. Se le ha llamado «el gran evangelio», pues, a lo largo de sus veintiocho capítulos, expone de forma más extensa que ningún otro la enseñanza de Jesús.

DATOS DEL LIBRO
15.0×21.0cm.
Editorial: DESCLEE DE BROUWER
Lengua: ESPAÑOL
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788433025227
Año edicón: 2011
Plaza de edición: BILBAO

El evangelio de Marcos es el más breve de todos. Tal vez por eso ocupó durante mucho tiempo un discreto segundo plano. Hoy, sin embargo, ha adquirido gran interés, porque es el relato más antiguo sobre Jesús que ha llegado hasta nosotros.

DATOS DEL LIBRO
15.0×20.0cm.
Nº de páginas: 384 págs.
Editorial: PPC
Lengua: ESPAÑOL
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788428824088
Año edicón: 2012
Plaza de edición: MADRID

El evangelio de Lucas es probablemente el más atractivo. El primero que hemos de leer para descubrir con gozo a Jesús, el Salvador enviado por Dios «para buscar y salvar lo que estaba perdido». Al mismo tiempo es el más accesible para captar el mensaje de Jesús como Buena Noticia de un Dios compasivo, defensor de los pobres, curador de los enfermos y amigo de pecadores.

la pausa

La pausa

Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro.

En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el Universo comienza a ayudarte y te trae lo que necesitas.

Louise Hay

Leido en fe adulta

Encuentros con Don Bosco

Vamos a publicar próximamente como ha sido el encuentro personal, íntimo de los cooperadores salesianos con D. Bosco aprovechando la próxima visita de sus reliquias a nuestra ciudad.

Sería muy interesante que, además de servirnos de reflexión, fuésemos capaces de comentarlas y puntuarlas siguiendo los enlaces correspondientes.

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Testigos

Lucas describe el encuentro del Resucitado con sus discípulos como una experiencia fundante. El deseo de Jesús es claro. Su tarea no ha terminado en la cruz. Resucitado por Dios después de su ejecución, toma contacto con los suyos para poner en marcha un movimiento de “testigos” capaces de contagiar a todos los pueblos su Buena Noticia: “Vosotros sois mis testigos”.

No es fácil convertir en testigos a aquellos hombres hundidos en el desconcierto y el miedo. A lo largo de toda la escena, los discípulos permanecen callados, en silencio total. El narrador solo describe su mundo interior: están llenos de terror; solo sienten turbación e incredulidad; todo aquello les parece demasiado hermoso para ser verdad.

Es Jesús quien va a regenerar su fe. Lo más importante es que no se sientan solos. Lo han de sentir lleno de vida en medio de ellos. Estas son las primeras palabras que han de escuchar del Resucitado: “Paz a vosotros… ¿Por qué surgen dudas en vuestro interior?”.

Cuando olvidamos la presencia viva de Jesús en medio de nosotros; cuando lo hacemos opaco e invisible con nuestros protagonismos y conflictos; cuando la tristeza nos impide sentir todo menos su paz; cuando nos contagiamos unos a otros pesimismo e incredulidad… estamos pecando contra el Resucitado. No es posible una Iglesia de testigos.

Para despertar su fe, Jesús no les pide que miren su rostro, sino sus manos y sus pies. Que vean sus heridas de crucificado. Que tengan siempre ante sus ojos su amor entregado hasta la muerte. No es un fantasma: “Soy yo en persona”. El mismo que han conocido y amado por los caminos de Galilea.

Siempre que pretendemos fundamentar la fe en el Resucitado con nuestras elucubraciones, lo convertimos en un fantasma. Para encontrarnos con él, hemos de recorrer el relato de los evangelios: descubrir esas manos que bendecían a los enfermos y acariciaban a los niños, esos pies cansados de caminar al encuentro de los más olvidados; descubrir sus heridas y su pasión. Es ese Jesús el que ahora vive resucitado por el Padre.

A pesar de verlos llenos de miedo y de dudas, Jesús confía en sus discípulos. Él mismo les enviará el Espíritu que los sostendrá. Por eso les encomienda que prolonguen su presencia en el mundo: “Vosotros sois testigos de esto”. No han de enseñar doctrinas sublimes, sino contagiar su experiencia. No han de predicar grandes teorías sobre Cristo sino irradiar su Espíritu. Han de hacerlo creíble con la vida, no solo con palabras. Este es siempre el verdadero problema de la Iglesia: la falta de testigos.

José Antonio Pagola en Eclesalia

¿UNA RENOVACIÓN BIBLIOGRÁFICA SOBRE LA VIDA DEL SANTO?

Queridos hermanos Salesianos Cooperadores:

Me pidió Felipe Tudela unas letras sobre los tres excelentes tomos, que ya han terminado de aparecer en las librerías, sobre la vida de Don Bosco: Don Bosco: Historia y Carisma. Editorial CCS (Central Catequística Salesiana).
El volumen 1 tiene 607 pags., el nº 2 tiene 792 y el tercero consta de 800 pags. ¡Casi nada!
La obra completa hace un total de 2.199 páginas. Cómo podéis suponer no lo he leído entero, ni siquiera he llegado a leer pausadamente la mitad. No es una obra para leer del tirón, pero sí es una preciosa obra de consulta para los y las Salesianos Cooperadores (SS CC) que quieran conocer no sólo la vida de nuestro fundador, sino también como estaba la cristiandad, como estaba Europa e Italia en el momento en que vivió Don Bosco, en el ajetreado siglo XIX.

No estoy seguro, pero me parece que la importante obra que comentamos aún no tiene edición en italiano. Ello hace más importante la edición española. Además el autor ha dejado libertad a los responsables de nuestra edición para que ampliaran y pulieran, lo que han hecho, al parecer, perfectamente.

EDICIONES

La edición original está en inglés. La que comentamos en español, es responsabilidad de Juan José Bartolomé y Jesús Graciliano González. Ambos sacerdotes salesianos.

Desde mi punto de vista, hasta donde he visto y leído, es una excelente edición. No he comparado la edición inglesa, (pues no la he visto) y la española, por lo tanto no puedo decir que novedades tiene la edición hispana. Pero si puedo afirmar que ésta es excelente. Con unos apéndices a cada capítulo, completísimos, con los contextos históricos que rodearon a Don Bosco y su obra educacional y fundacional; con microbiografías de los personajes que se relacionaron con Don Bosco, en fin, una verdadera renovación sobre la vida de San Juan Bosco.

EL AUTOR

Arthur J. LENTI, del que sólo conozco las obras escritas que se relacionan en la solapa del libro, ha hecho una labor impresionante, a modo de biógrafo e historiador crítico. Lleva desde 1984 investigando sobre la vida, obra y pensamiento pastoral, pedagógico, teológico… de Don Bosco y, consecuentemente, los orígenes de la salesianidad. Puede que a veces sea demasiado crítico, pero expone siempre “razones” de todas sus afirmaciones. En bastantes ocasiones compara textos de los primeros biógrafos y detecta visiones unas veces complementarias y otras, en contradicción, aunque sea mínima. Eso lo juzgarán especialistas. Yo soy un simple lector.

SOBRE LA OBRA:

Solamente escribir una palabra de los títulos de cada volumen:

El primero se titula “ORIGEN: DE I BECCHI A VALDOCCO (1815-1849)”.
Es interesante leer la breve presentación del autor dónde escribe:
Para la presente publicación se revisaron muchos de los materiales, se rehízo la redacción para facilitar la lectura y se añadieron apéndices a un buen número de capítulos.
Me imagino, pues, que se están renovando, desde hace años, algunos estereotipos de la vida y obra de Don Bosco.
Contiene varios mapas de Europa, de Italia y de la región donde nació vivió y se formó Don Bosco, el Piemonte; también un plano de la época, (primera mitad del XIX) de Turín, donde se aprecia un poco oscuro el barrio de Valdocco, lugar de los sufrimientos y alegrías del Padre y Fundador Salesiano.

El segundo volumen se titula “EXPANSIÓN: DE VALDOCCO A ROMA (1850-1875)”
Son los años centrales de la vida, los más comprometidos y fructíferos. Tiene más de 70 ilustraciones: mapas, fotos, manuscritos fotografiados, etc. Todo muy documentado.

El tercer tomo se titula “APOGEO: DE TURIN A LA GLORIA DE BERNINI (1876-1934)”
En efecto, el apogeo, o sea, el punto más alto en la vida de un fundador, es contemplar como tu obra, nueva y ajustada al tiempo histórico y a la Iglesia, ha germinado como el “grano de mostaza” del evangelio. La obra de Don Bosco y de los suyos se ha visto completada por su expansión a Francia, España y el Nuevo Mundo (Argentina). La obra educativa y la Sociedad Salesiana son antes de morir el santo, en 1888 son, no sólo un nuevo carisma en la Iglesia de Cristo, sino una necesidad en el panorama educativo italiano y en la cristiandad global.
Para terminar, decir que la obra que glosamos no acaba con la vida del santo, en la fecha antes citada (1888), sino que llega hasta bien entrado el S. XX, en el que todos nosotros hemos nacido, hasta 1934, año en que es canonizado Don Bosco en la columnata de la gran plaza vaticana, acontecimiento del que también consta una foto.

Autores: LENTI, ARTHUR J.
PVP: 25.57€ ( 26.59€ con IVA )
ISBN: 9788498426441
Editorial: Central Catequística Salesiana
Colección: Don Bosco historia y carisma

Manuel Medina Casado, Salesiano Cooperador. Centro de Jaén.

La nueva cosmología, derivada de las ciencias del universo, de la Tierra y de la vida, viene formulada en el arco de la evolución ampliada. Esta evolución no es lineal. Conoce paradas, retrocesos, avances, destrucciones en masa y nuevas recuperaciones. Pero, mirado desde atrás, el proceso muestra una dirección: hacia delante y hacia arriba.
Somos conscientes de que renombrados científicos se niegan a aceptar una direccionalidad en el universo. Simplemente no tendría sentido. Otros, como el conocido físico inglés Freeman Dyson, cito solo a uno, afirma: «Cuanto más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, tantas más evidencias encuentro de que él, de alguna manera, debía haber sabido que estábamos en camino».

Mirando retrospectivamente el proceso evolutivo que tiene ya 13,7 miles de millones de años, no podemos negar que hubo una escalada ascendente: la energía se volvió materia, la materia se cargó de informaciones, el caos destructivo se hizo generativo, lo simple se hizo complejo, de un ser complejo surgió la vida y de la vida la conciencia. Hay un propósito que no puede ser negado. Efectivamente, si las cosas en sus mínimos detalles no hubiesen ocurrido como ocurrieron, no estaríamos aquí para hablar de ellas.
Con razón escribió el conocido matemático y físico Stephen Hawking en su libro Una brevísima historia del tiempo (2005): «Todo en el universo parece haber sido ajustado muy finamente para permitir el desarrollo de la vida. Por ejemplo, si la carga eléctrica del electrón hubiera sido un poco diferente, se habría alterado el balance entre las fuerzas electromagnéticas y gravitatorias en las estrellas, y o bien habrían sido incapaces de convertir hidrógeno en helio, o bien habrían explotado». De una u otra manera la vida no podría existir.

¿Cómo emerge Dios en el proceso cosmogénico? La idea de Dios surge cuando nos planteamos esta pregunta: ¿qué había antes del big bang? ¿Quién dio el impulso inicial? ¿La nada? Pero de la nada nunca sale nada. Si a pesar de eso aparecieron seres es señal de que Alguien o Algo los llamó a la existencia y los mantiene en el ser.
Lo que podemos sensatamente decir es: antes del big bang existía el Incognoscible y estaba presente el Misterio. Sobre el Misterio y el Incognoscible, por definición, no se puede decir literalmente nada. Por su naturaleza, ellos están antes de las palabras, de las energías,de la materia, del espacio y del tiempo.

Pues bien, el Misterio y el Incognoscible son precisamente nombres que las religiones, también el cristianismo, usan para significar lo que llamamos Dios. Delante de él es mejor el silencio que la palabra. No obstante, puede ser percibido por la razón reverente y sentido por el corazón como una Presencia que llena el universo y hace surgir en nosotros el sentimiento de grandeza, de majestad, de respeto y de veneración.

Situados entre el cielo y la tierra, cuando vemos la noche cuajada de estrellas, nos quedamos sin respiración y nos llenamos de reverencia. Surgen naturalmente las preguntas: ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién se esconde tras la Vía-Láctea? Como dijo el gran rabino de Nueva York, Abraham Heschel: «En nuestros despachos climatizados o entre las cuatro paredes blancas del aula de clase podemos decir cualquier cosa y dudar de todo. Pero en medio de la complejidad de la naturaleza y empapados de su belleza no podemos callar. Es imposible despreciar la aurora del amanecer, permanecer indiferentes cuando se abre una flor o no quedarse pasmado al contemplar a un recién nacido». Casi que espontáneamente decimos: fue Dios quien puso todo en marcha. Él es la Fuente originaria y el Abismo alimentador de todo.

Otra pregunta importante es esta: ¿qué quiere expresar Dios con la creación? Responder a esto no es solo preocupación de la conciencia religiosa, sino de la misma ciencia. Sirva de ilustración lo que dijo también Stephen Hawking en su conocido libro Breve historia del tiempo (1992): «Si encontramos la respuesta de por qué nosotros y el universo existimos, tendremos el triunfo definitivo de la razón humana; porque entonces habremos alcanzado el conocimiento de la mente de Dios». Hasta hoy los científicos están buscando el designio escondido de Dios.

Desde una perspectiva religiosa, sucintamente podemos decir: El sentido del universo y de nuestra propia existencia consciente parece residir en el hecho de poder ser el espejo en el cual Dios se ve a sí mismo. Crea el universo como desbordamiento de su plenitud de ser, de bondad y de inteligencia. Crea para hacer participar a otros de su superabundancia. Crea al ser humano con conciencia para que pueda oír los mensajes que el universo nos quiere comunicar, para que pueda captar las historias de los seres de la creación, de los cielos, de los mares, de los animales y del propio proceso humano y religar todo a la Fuente originaria de donde proceden.

El universo todavía está naciendo. La tendencia es acabar de nacer y mostrar sus potencialidades escondidas. Por eso, la expansión significa también revelación. Cuando todo se haya realizado, entonces se dará la completa revelación del designio del Creador.

Leonardo Boff

Leído en Atrio

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