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yo te saludo María

Yo te saludo, María,
porque preguntaste lo que no entendías
-aunque fuera un mensajero divino-
y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,
sino que tuviste diálogo y palabra propia.

Yo te saludo, María,
porque concebiste y diste a luz un hijo,
Jesús, la vida;
y nos enseñaste cuánta vida hay que gestar
y cuidar si queremos hacer a Dios presente.

Yo te saludo, María,
porque te dejaste guiar por el Espíritu
y permaneciste a su sombra,
tanto en la tormenta como en la bonanza,
dejando a Dios ser Dios
y no renunciando a ser tú misma.

Yo te saludo, María, hermana peregrina.
Camina con nosotros,
llévanos junto a los otros
y mantén nuestra fe.

Florentino Ulibarri

Publicada en Fe adulta

Jesús de Nazaret (1)

Como uno de los temas de formación que vamos a tener este año está referido a Jesús de Nazaret, me ha parecido oportuno ir poniendo una serie de libros que traten sobre Él.

Empezaré con los que forman parecer de mi biblioteca y os animo a que me enviéis los títulos que vosotros tengáis para que vayan apareciendo aquí.

Sería muy interesante que además de la reseña del libro se hiciese una pequeña reflexión sobre lo que os ha parecido.

Os presento este libro:

Título: Jesús de Nazaret,
Autor: Joseph Klausner
Editorial Paidos Colección Surcos
Páginas 526
Precio:16 €

Este libro es un espléndido resumen de lo que se conoce sobre el marco histórico-cultural hebreo en el que surgieron los Evangelios.
Es el primer trabajo de un erudito judío sobre Jesús . Todos sabemos que para el pueblo judío Jesús nunca fue considerado como e Mesías. Pues bien, este libro presenta hipótesis muy interesantes sobre el cómo y el porqué de este rechazo.
Aunque el libro está escrito a finales de los 80 sigue siendo considerado un clásico.
Es ameno a pesar de su abundancia de datos.

Espero vuestras aportaciones.l

para tiempos difíciles

Esta reflexión sido ha publicado en Eclesalia, José Antonio Pagola. Me parece muy interesante.

Los profundos cambios socioculturales que se están produciendo en nuestros días y la crisis religiosa que sacude las raíces del cristianismo en occidente, nos han de urgir más que nunca a buscar en Jesús la luz y la fuerza que necesitamos para leer y vivir estos tiempos de manera lúcida y responsable.

Llamada al realismo. En ningún momento augura Jesús a sus seguidores un camino fácil de éxito y gloria. Al contrario, les da a entender que su larga historia estará llena de dificultades y luchas. Es contrario al espíritu de Jesús cultivar el triunfalismo o alimentar la nostalgia de grandezas. Este camino que a nosotros nos parece extrañamente duro es el más acorde a una Iglesia fiel a su Señor.

No a la ingenuidad. En momentos de crisis, desconcierto y confusión no es extraño que se escuchen mensajes y revelaciones proponiendo caminos nuevos de salvación. Éstas son las consignas de Jesús. En primer lugar, «que nadie os engañe»: no caer en la ingenuidad de dar crédito a mensajes ajenos al evangelio, ni fuera ni dentro de la Iglesia. Por tanto, «no vayáis tras ellos»: No seguir a quienes nos separan de Jesucristo, único fundamento y origen de nuestra fe.

Centrarnos en lo esencial. Cada generación cristiana tiene sus propios problemas, dificultades y búsquedas. No hemos de perder la calma, sino asumir nuestra propia responsabilidad. No se nos pide nada que esté por encima de nuestras fuerzas. Contamos con la ayuda del mismo Jesús: «Yo os daré palabras y sabiduría»… Incluso en un ambiente hostil de rechazo o desafecto, podemos practicar el evangelio y vivir con sensatez cristiana.

La hora del testimonio. Los tiempos difíciles no han de ser tiempos para los lamentos, la nostalgia o el desaliento. No es la hora de la resignación, la pasividad o la dimisión. La idea de Jesús es otra: en tiempos difíciles «tendréis ocasión de dar testimonio». Es ahora precisamente cuando hemos de reavivar entre nosotros la llamada a ser testigos humildes pero convincentes de Jesús, de su mensaje y de su proyecto.

Paciencia. Ésta es la exhortación de Jesús para momentos duros: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas». El término original puede ser traducido indistintamente como “paciencia” o “perseverancia”. Entre los cristianos hablamos poco de la paciencia, pero la necesitamos más que nunca. Es el momento de cultivar un estilo de vida cristiana, paciente y tenaz, que nos ayude a responder a nuevas situaciones y retos sin perder la paz ni la lucidez. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¿QUIÉN ES SALESIANO?

Una pequeña, pero interesante reflexión que nos manda Esther Real.

Es hijo de Don Bosco
y tiene como madre a Maria Auxiliadora.

Siempre está alegre,
sólo quiere la salvación de las almas de los jóvenes
y es buena tela para hacer un lindo traje
y regalarlo al Señor.

Es balón, cancha y juego;
es canto y misa;
es encuentro y amistad.

Lucha contra la corriente,
es la improvisación misma,
es un misionero en el corazón y en el alma de los jóvenes.

Sabe escuchar y sabe esperar;
es también alguién que se cansa
y hace de esto un trampolín.

El salesiano tiene la cara del mundo
y cree en los demás.

También va al cine
y a veces siente miedo de las películas de terror;
come perritos calientes
y le gustan los helados de ron con pasas;
es más humano que un buhonero en Caracas.

Posee la sencilla calidez
humana de la fraternidad.

“Todos podemos ser cooperadores todo consiste en hacer de lo ordinario algo extraordinario…..”

Celebrando juntos

El martes 26 de Octubre nos reunimos la asamblea de Salesianos Cooperadores de Úbeda en la capilla del Colegio Salesiano para tener la primera reunión celebrativa del curso 2010-2011 y agradecer a nuestro delegado saliente la labor de acompañamiento que durante diez años ha realizado con el centro de Salesianos Cooperadores.

La Oración comenzó a las 8,30 horas de la tarde y estuvo centrada en el tema del Envío, empezó la celebración con la lectura de la Palabra y la realización del gesto de la LUZ donde reflexionamos sobres los carismas y los dones que Dios nos ha regalado a cada uno de nosotros.

Tras esta reflexión y puesta en común tuvimos el rito del Envío como cristianos comprometidos y Salesianos Cooperadores a cada uno de nuestros campos de misión. Tras la Oración de los Fieles y Acción de Gracias concluyó la celebración con las Buenas Noches del Director Titular y nuevo Delegado Don Felipe Acosta y unas palabras de agradecimiento de Don José Antonio Nieto, que se despedía tras diez años cono delegado.

Una vez finalizada la celebración los Salesianos Cooperadores y en su nombre la Coordinadora le hizo entrega a Don José Antonio de un detalle (una medalla de María Auxiliadora grabada) en agradecimiento por el tiempo que nos ha acompañado.

Como cada año nuestro Centro de Salesianos Cooperadores se pone en marcha, recogiendo las reflexiones de los años anteriores, con un nuevo e ilusionante Proyecto a través del cual pretendemos hacer viva nuestra vocación creciendo en sentido comunitario, en significatividad pastoral y en espiritualidad.

Aquí tenéis el Proyecto en pdf para que lo podáis leerlo.

Proyecto Pastoral de SS.CC. 2010- 2011

Esperamos vuestros comentarios

Reniciamos nuestro caminar en el ciberespacio. Procuraremos con ayuda de todos ser constantes en nuestras aportaciones y nuestros comentarios para que estas modestas paginas puedan cumplir su misión.

Hoy os dejo una reflexión escrita por Juan José Tamayo en Atrio

Caminábamos una mañana de enero de 2006 por las calles de Sevilla Pilar del Río, Sofía Gandarias, José Saramago y yo en dirección al Paraninfo de la Universidad Hispalense para participar en un simposio sobre Diálogo de civilizaciones y modernidad. A las nueve de la mañana, mientras atravesábamos la plaza de la Giralda, comenzaron a repicar las campanas alocadamente.

- “Tocan las campanas porque pasa un teólogo”, dijo con su habitual sentido del humor Saramago.

- “No”, le contesté en el mismo tono, “repican las campanas porque un ateo está a punto de convertirse”.

- “Eso nunca”, me respondió. “Ateo he sido toda mi vida y ateo moriré”.

De inmediato recordé una poética definición de Dios que le recité sin vacilación: “Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio”. “Esa definición es mía”, reaccionó enseguida el premio Nobel. “Efectivamente, por eso la he citado”, le contesté. “Y esa definición está más cerca de un teólogo místico que de un ateo”. Se trata, a mi juicio, de una de las más bellas definiciones de Dios, que merecería aparecer entre las veinticuatro -con ella, veinticinco- de El libro de los veinticuatro filósofos (Siruela, 2000).

La obra literaria de Saramago es una permanente lucha titánica contra Dios. Como lo fuera la del Job bíblico, quien maldice el día que nació, siente asco de su vida y osa preguntar a Dios, en tono desafiante, por qué le ataca tan violentamente, le oprime de manera tan inhumana y le destruye sin piedad. O como el patriarca Jacob, quien pasa toda una noche peleando a brazo partido contra Dios y termina con el nervio ciático herido. No es el caso de Saramago, que nunca se ha dado por vencido y ha salido siempre indemne del combate. A sus 87 años sigue preguntándose y preguntando a los teólogos y creyentes qué diablo de Dios es este que, para enaltecer a Abel, tiene que despreciar a Caín.

Familiarizado con la Biblia, la judía y la cristiana, recrea con humor, un humor iconoclasta de lo divino y lo humano, algunas de sus figuras más emblemáticas. Lo hizo hace veinte años en El evangelio según Jesucristo. Vuelve a hacerlo ahora en la novela Caín, donde recrea literariamente el mito bíblico. La Biblia presenta a Caín como el asesino de su hermano Abel empujado por la envidia y a Dios como “perdonavidas”. Saramago invierte los papeles del bueno y del malo, del asesino y del juez. Responsabiliza a dios (siempre con minúscula) de la muerte de Abel y le acusa de ser rencoroso, arbitrario y enloquecedor de las personas. Caín mata a su hermano no arbitrariamente, sino en legítima defensa, porque dios le había preterido en su favor. Y lo mata porque no puede eliminar a dios.

Se comparta o no esta lectura de la Biblia judía, creo que hay que estar de acuerdo con Saramago en que “la historia de los hombres es la historia de sus desencuentros con dios: ni él nos entiende a nosotros, ni nosotros lo entendemos a él”. ¡Excelente lección de contra-teología!

Cualquiera que fuere la responsabilidad de Caín en la muerte de su hermano, queda en pie la pregunta “¿dónde está tu hermano?”. Y la respuesta no puede ser un evasivo “no sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?”, sino, siguiendo con la Biblia, la parábola evangélica del buen samaritano.

Juan José Tamayo es premio Mundial del Presidente de Túnez 2009 por su libro Islam. Cultura, religión y política (Trotta, 2009).

Publicamos hoy una reflexión que nos ha mandado Fernando Gámez.

Aún resuenan los ecos de la celebración, el pasado Domingo, del día de la Sagrada Familia en todas las Parroquias y Diócesis de España y, de una forma multitudinaria y más representativa, en la Capital de España, Plaza de Colón, como respuesta a la invitación del Cardenal Arzobispo de Madrid, Monseñor Rouco; invitación secundada por cientos de miles de personas que creen, viven y defienden la Familia Cristiana y tradicional, no porque esté estancada y obsoleta en sus planteamientos, como aseveran algunos, sino porque es la institución mas antigua y con más tradición y años de funcionamiento en toda la historia de la Humanidad.

La celebración, como todos los Medios informativos reconocen, ha tenido una extraordinaria representación y ha estado totalmente exenta de incidentes y manifestaciones ajenas a la naturaleza de la convocatoria. Se ha ido a orar, celebrar la Eucaristía, escuchar la Palabra de Dios y de los Pastores de la Iglesia Católica, incluido el primero de todos el Papa Benedicto XVI, que ha querido enviar su Mensaje alentador y siempre actualizado sobre lo que piensa de la Familia Cristiana, así como el Mensaje del Cardenal de Madrid, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, que representa a todos los Obispos y Pastores de las Diócesis y Parroquias de nuestra Nación.

Naturalmente en las palabras pronunciadas se han tocado temas de máxima actualidad, concomitantes con la Familia, entre los que quiero destacar el tema del ABORTO, por lo próxima que está una nueva ley de ampliación de plazos, que el actual Gobierno elabora casi a marchas forzadas. Entiendo que para distraer la atención de otros problemas e intereses más actuales e importantes del pueblo español, y como manifestación de no sé qué “progresismo” que estos dirigentes quieren hacernos admitir a muchos millones de españoles, cuando la Comisión, que prepara la ley, ni está considerando la opinión de expertos que opinan en contra, ni están atendiendo a Organizaciones y Grupos que se manifiestan radicalmente contrarios; ni creo que escuchan a personas de su mismo entorno e ideología política que no ven claro, ni la necesidad, ni la oportunidad de tal ampliación de la Ley.

¿Realmente ante una Ley tan polémica y cuestionada por muchas personas sencillas y cultas, instruidas y expertas, por investigadores, científicos, políticos, moralistas, religiosos e incluso madres que han sufrido la traumática experiencia del aborto, así como hasta por agnósticos y ateos, que consideran al “nasciturus” como ser humano desde el primer momento de su concepción, se pueden hacer oídos sordos? ¿Se puede seguir avanzando en una legislación, considerada como favorecedora del crimen más horrible que se puede cometer, por ser contra seres inocentes e indefensos, peor considerados que criminales, asesinos, terroristas y hasta que los mismos animales, a los que se valora, protege y defiende la vida más que a los seres concebidos, aunque aún no nacidos? ¿Y qué decir al argumento, que se esgrime en defensa del aborto, de las mujeres “progresistas” de “nosotras parimos, nosotras decidimos”? El que también es autor de ese embarazo, o sea el hombre (padre, amigo, amante…), ¿no tiene nada que decir, no tiene nada que opinar o decidir? ¿Y al fruto de las entrañas maternas, al ser más indefenso e inocente, puesto que él mismo no puede defenderse, nadie lo considera ni lo defiende?

Hay muchas, muchas voces en contra del aborto, que no se quieren escuchar. Otras que creen que lo que está pasando es un tremendo atentado contra la Humanidad, que es otro holocausto de los últimos tiempos, cometido con una impunidad y” legalidad” que asombra y espanta a las personas de buena voluntad, y que con toda probabilidad algún día nos pasará factura al resto de los humanos. Pero no, el egoísmo y prepotencia de los que la quieren imponer les hace mirar para otro lado, no escuchar a los que ven con otros ojos lo desacertado de las leyes que se nos quieren imponer, y hasta les hace jactarse de la gran consecución que será la entrada en vigor de la ley de plazos que se prepara; y hasta se presume de que los más altos poderes judiciales no considerarán la inconstitucionalidad de tal ley. ¡Qué pena, si así sucediera, que no podamos confiar ni en los jueces, para resolver favorablemente las cuestiones referentes a la defensa de la vida!

Es también muy lamentable que, sobre el aborto y la eutanasia, haya sospechosos silencios mediáticos de las posturas de aquellos que luchan denodadamente por defender toda clase de vida humana desde su concepción hasta su fin natural, y haya una información parcial y sesgada de estos temas ¿Dónde está la verdadera independencia de algunos Medios de Comunicación, que deberían manifestar con igual grado de información todas las posturas de la Sociedad ante estos temas? Pero no, sólo importa y se pondera la opinión que más afín sea a los propósitos del Gobierno.

Tratar de todo ello con profundidad y con la extensión que merece, llevaría muchos días, muchas páginas y muchos debates y se necesitaría también estar al día en todos los avances científicos, que afortunadamente se están produciendo, y a los que a veces no interesa acceder. Seguiremos desde nuestras modestas colaboraciones tratando de hacer reflexiones que ofrezcan nuestro punto de vista y el de muchos, cristianos o no, que coincidimos en la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

Termino deseando lo mejor para TODOS en el año 2009, que ya está a las puertas. Y sobre todo, un deseo especial para la Humanidad: ¡¡Que seamos capaces de erradicar la llamada “cultura de la muerte” de todas las naciones de la Tierra y en particular de la nuestra, eliminando las guerras, el terrorismo en cualquiera de sus modalidades, la violencia de todo tipo, el aborto en cualquier mes o día de la gestación, la eutanasia, las penas de muerte, el materialismo a ultranza y el ateismo, que matan el espíritu y la trascendencia de las personas, la destrucción de la familia y, en fin, todo lo que atente y elimine el don más precioso que DIOS nos ha concedido, además de la libertad: LA VIDA!!

Fernando Gámez de la Blanca. Fin de año 2008.-

A cada cual su ombligo

En la revista online Ciudad Redonda E nrique Martínez cmf una interesante reflexión,os invito a leerla y a daros un paseo, que no os desfraudará, en el portal de la revista.

mafaldaombligo

En el fondo – dice Dios – he hecho bien en daros un ombligo a cada uno, porque es útil.
Sí, creo que es bien útil que cada cual tenga su ombligo.
En los momentos de desfallecimiento, de desánimo, en los momentos difíciles…
sólo es necesario bajar los ojos, y enseguida…
¡ya no se ve más que el ombligo! ¡tan amigo, tan misterioso, tan fraternal!
Pues sí – dice Dios – he hecho bien en daros a cada uno un ombligo.

Aunque a veces, de tanto mirarlo, ya no sois capaces de mirar más allá.
La verdad es que, en mi plan creador, yo no había previsto que se le diera tanta importancia…
Si lo volviera a hacer, lo pondría… ¡en medio de la frente!
De este modo – dice Dios – tendríais que mirar los ombligos de los otros.
Y entonces – dice Dios – no os quedaría otro remedio
que caer en la cuenta de que hay otros muchos ombligos:

Hay ombligos de personas enfermas, o que sufren el dolor durante años,
ombligos jóvenes y ombligos muy viejos,
de personas de las que nadie se preocupa: ombligos ignorados
ombligos de personas, tan pendientes de los otros, que casi no han visto el suyo,
ombligos de personas que creen que el único ombligo del mundo es el suyo,
ombligos enormes, y ombligos pequeñitos,
ombligos escondidos, y ombligos siempre a la vista,
ombligos acomplejados y ombligos orgullosos,
ombligos herniados por el esfuerzo, y ombligos sin estrenar…

Tal vez sería bueno -dice Dios- que no pocos de vosotros
olvidaseis vuestro ombligo de intimidad,
vuestro ombligo de fiesta, vuestro ombligo hambriento de rodearse de cosas,
vuestro ombligo incansable de llamar la atención y buscar el protagonismo,
vuestro ombligo satisfecho y tranquilo…
Ese ombligo que, de tanto mirarlo, se os vuelve tan grande, tan importante
que parece el centro de vuestro cuerpo,
el eje de vuestras relaciones personales,
el sol alrededor del que tiene que girar todo…

Es verdad que el ombligo -dice Dios- os lo he dado yo,
pero me gustan más los ojos, las manos, el corazón, los pies…
sobre todo porque os ayudan en eso del Amor…
y así os parecéis mucho más a mí.
Y si os miráis el ombligo -dice Dios-
que sea para recordar que vuestra vida la habéis recibido,
que otros os lo dieron todo para que existierais…
hasta el día en que vosotros mismos fuerais capaces
de crecer, de dar, de amar.

Enrique Martínez cmf
sobre un texto de autor desconocido

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